El arte de la pesca

Técnicas por especie

Pesca de pez vela: spreads, bait & switch y liberación, según Francisco Lino Ramírez Arteaga

El pez vela es una de las especies más buscadas en Panamá y una de las que más espacio ocupa en El arte de la pesca. Francisco Lino Ramírez Arteaga explica cómo armar el spread, cómo funciona el bait & switch y, como en Panamá el pez vela se captura y se libera, cómo hacerlo bien para que el pez sobreviva.

El pez

El pez vela tiene una aleta dorsal que abarca casi todo el largo de su cuerpo, y su piel va del azul oscuro arriba al plateado abajo. El del Pacífico tiende a ser mucho más grande que el del Atlántico y supera las 100 libras. Es apreciado por su pelea y sus acrobacias, aunque se cansa rápido. Suele estar en la superficie o cerca de ella, donde caza sardinas, anchoas y otros peces pequeños, y a veces comparte zona con atunes, dorados y marlines. Según el libro, el récord mundial se mantiene desde 1947, con un ejemplar de 221 libras capturado en Ecuador.

El bait & switch

Para Francisco Lino Ramírez Arteaga, ésta es la maniobra que convierte un atractor en una captura. El teaser y el dredge no llevan anzuelo: su único trabajo es subir al pez. Se arrastran cerca, en el agua blanca de la estela. Para prepararlo, el libro describe un teaser en cadena, calamares de 8 o 10 pulgadas seguidos por una combinación de chugger, señuelo y tira de bonito, desplegado desde cada lado del bote a unos 20 pies.

Cuando el vela o el marlín aparece detrás, encendido, cambiando de color y golpeando el señuelo que no puede morder, el compañero recoge el teaser hacia el bote. El pez lo sigue. En ese momento, con el pez caliente y a tiro, se le presenta la carnada armada donde estaba el teaser. Se le quita lo que no puede comer y se le pone lo que sí; sin esa maniobra, un señuelo sin anzuelo no tiene sentido.

Dos spreads posibles

No hay un solo spread para el pez vela. El de cinco posiciones cubre más agua y levanta también wahoo y dorado, pero pide más cañas y más manos a bordo. El de cuatro cañas con dredges es más específico para el vela y más manejable en un bote de consola central. Con mar calmo o moderado es más fácil de trabajar; cuando el viento ronda los nueve nudos, el libro recomienda evaluar el mar y recoger el dredge si deja de trabajar bien, manteniendo un teaser simple.

El spread completo de cinco posiciones

El armado de cuatro cañas de Francisco Lino Ramírez Arteaga

Es, según el libro, la manera más efectiva que el autor ha conseguido para el pez vela: solo cuatro cañas de 30 libras con cuatro ballyhoos armados, dos dredges a cada lado del bote y dos teasers Moldcraft, uno verde y uno rojo. Si hay barrigas de bonito, pueden ir en los outriggers, y las tag lines hacen más ágil la operación. Velocidad máxima: 5,5 nudos.

Con carnada viva

El libro también describe la pesca con carnada viva: ballyhoos, sardinas, caballas o calamares, mantenidos en agua salada bien aireada y con un tamaño de cebo proporcional al anzuelo. La recomendación es pescar a una profundidad de 30 a 60 pies, con un flotador o balón si hace falta, y tener paciencia para dejar que el pez vela tome el cebo antes de engancharse en el anzuelo circular.

Cómo liberarlo bien

En Panamá los picudos protegidos, como el marlín y el pez vela, se capturan y se liberan; el alcance de la protección depende de la normativa vigente de la ARAP. Para Francisco Lino Ramírez Arteaga, liberar bien es parte de la pesca, no un detalle, y empieza antes de la picada:

Una jornada en Bahía Piñas

El libro cierra con una salida en Bahía Piñas que resume todo lo anterior. Después de encontrar atunes bajo las aves y un dorado junto a un tronco, cambiaron a ballyhoos y se movieron a una zona conocida por los velas. Francisco Lino Ramírez Arteaga lanzó por delante de un pez que salió a la superficie a unos cincuenta metros. La pelea duró casi una hora. El vela medía casi dos metros; lo mantuvieron junto al bote, hicieron unas fotos y lo liberaron.