El libro
El arte de la pesca: el libro de pesca de altura de Francisco Lino Ramírez Arteaga
Francisco Lino Ramírez Arteaga escribió El arte de la pesca para el pescador que quiere salir a alta mar en un bote de consola central y entender lo que hace: qué equipo llevar, dónde buscar el pez y cómo pelearlo. El libro reúne lo que aprendió en treinta años de vivencias en el mar, muchas de ellas en aguas de Panamá y junto a capitanes y pescadores locales.
De un palo de escoba a la pesca de altura
La historia empieza lejos del mar. En la dedicatoria, Francisco Lino Ramírez Arteaga recuerda que fue su padre quien le enseñó que la pesca es mucho más que un pasatiempo, con aparejos sencillos: nylon enrollado en un palo de escoba o carretes tipo yoyo. Pescaban en la represa de Burro Negro, con la carnada de hígado o camarón en la mano y los anzuelos siempre listos en la maletera del carro.
Con los años esa pasión creció hasta llevarlo a la pesca de altura. El propio libro lo resume así:
«Este libro es un testimonio de cómo un simple nylon atado a un palo de escoba puede ser el inicio de una aventura que dura toda la vida.»
Por qué un bote de consola central
El libro está construido alrededor de un tipo de embarcación concreto. Según Francisco Lino Ramírez Arteaga, la clave del bote de consola central en la pesca de altura está en su diseño: la cubierta abierta da libertad de movimiento y visibilidad desde cualquier punto, algo que pesa mucho cuando se trabaja con equipo especializado.
Esa disposición facilita instalar y manejar dredges, downriggers, outriggers y la electrónica de navegación y sonda. Por eso buena parte del libro explica cómo montar y usar cada uno de esos aparejos en un bote de este tipo, y no en un yate grande con tripulación completa.
Qué hay dentro del libro
Después del prefacio, la dedicatoria y la introducción, el libro avanza en ocho capítulos:
- Los equipos: cañas, carretes, tackle, líneas (monofilamento, trenzado, trenzado hueco y fluorocarbono), anzuelos, señuelos y aperos como outriggers, downriggers, dredges, teasers, planers y tuna tubes.
- Los peces: catorce especies, del marlín negro al pez espada, y en qué «piso» del agua vive cada una.
- Métodos de pesca: trolling, poppers, jigging, deep drop y soft bait, con los montajes paso a paso.
- Técnicas por especie: dorado, marlín, atún, pez vela y wahoo, con los spreads y velocidades que le han funcionado al autor.
- Captura de carnada: sabiki, daisy chain y atarraya.
- Localización de peces: bordes de agua, termoclina, aves, corrientes, mareas y tablas.
- Dónde y cuándo pescar: zonas de Panamá en el Pacífico y el Caribe, calendario, marinas y lodges.
- Y qué historias: relatos de pesca reales.
Lo que lo distingue: datos propios y honestidad sobre los mapas
Muchos libros de pesca repiten calendarios genéricos. Francisco Lino Ramírez Arteaga agrega una tabla de lo que él mismo ha sacado, con mes y zona, y aclara qué significa:
«No es un calendario de lo que puede haber: es lo que me ha salido a mí, en esa zona y en ese mes.»
La misma honestidad aparece cuando habla de las cartas de temperatura y clorofila. Para el autor, las tablas y el satélite no predicen dónde está el pez: confirman o desmienten un plan que ya tenías. Primero va la temporada, después la zona y la estructura, luego cómo está el mar ese día, y solo entonces el mapa entra a validar. En sus palabras, «el mapa te ayuda a elegir entre dos buenos puntos; no te inventa uno bueno donde no lo hay».
Los capítulos de técnica cierran con listas de errores concretos, como pescar sin cinturón gimbal o quedarse pegado al fondo cuando el pez está encima, y el libro insiste en la captura y liberación de los picudos, que en Panamá son especies protegidas.
Para quién está escrito
El prefacio lo dice claro: el libro está dedicado a los entusiastas principiantes que se sienten atraídos por el mundo de la pesca en el mar. Pero el pescador con experiencia también encuentra material que no suele publicarse: el spread completo de cinco posiciones para pez vela, la diferencia práctica entre fast jigging y slow pitch, o el montaje de un planer sobre el downrigger para llevar un señuelo blando a la profundidad del pargo y la cherna.
Las historias del final
El último capítulo cambia de tono y cuenta salidas reales. Hay un viaje de Fort Lauderdale a Turks and Caicos que empieza con deep drop en Bimini y termina con troleo rápido para wahoo. Hay un pez espada de más de cien kilos sacado a mano desde más de 750 pies frente a La Guaira, y el primer marlín que Francisco Lino Ramírez Arteaga peleó solo, sin relevo en la caña, liberado junto al bote tras una hora de pelea. Cierran el libro varias jornadas en el Pacífico panameño, de Coiba y Montuosa a Bahía Piñas.